Con el andar pesado

Con el andar pesado,

como el que duda del final del camino,

y resuelve sin carisma

enigmas existenciales

Desde que el reflejo nace en los cristales

Y el olor de un lecho abriéndose

Y los puñales se esconden

Y es en esa hora

Cuando hay quien viste al sol con su disfraz

Y quién lo desviste

Sin alfombras en el suelo

Traje de noche para nadie

Y es en esas horas

Cuando escurren las palabras

quedan ciegas

por bocinas y moscas

Culmino en un zaguán

de terciopelo tardío

paro ante el espejo

y a través del cristal miro

Como sin teatro empieza la función,

dormida, como la brisa algunas noches de verano,

con el talento desproporcionado del negro en la actuación nocturna

cogiendo ya la calle y dejándosela al alba

Y el escenario rota alrededor de la plaza

Al ritmo del cansancio y el hastío

Queda en el asfalto

El eco de la última andadura.

Y la pedicura.

Y en 2ª fila

Burguesía y pitilleras de latón

sin penetración

Sin cafeína

Con la alevosía de un bufón

Y su fantasía

Alargando actos

de un guión especulado

sin compañía

Y es dentro de unas horas

Cuando el mediodía

Rompe sin despertador

El silencio bicolor

De un traje de lycra y mercromina.